Si se visitan las iglesias de Montorio y Quintana del Pino, separadas unos pocos kilómetros una de la otra, no se encuentran en ninguna demasiados elementos románicos: en la primera, tan sólo un conjunto de canecillos reaprovechados y algunos relieves incrustados, en tanto que en Quintana del Pino la iglesia es completamente románica pero de una pobreza extremada.
Lo único que llama la atención de estas dos iglesias son cinco relieves bastante gastados, tres en la primera y dos en la segunda, incrustados en los muros.
Uno de los relieves de Quintana del Pino contiene lo que parece una amalgama de animales y personas en la que algunos han querido ver el Sacrificio de Isaac.
Quintana del Pino. Relieve (¿Sacrificio de Isaac?)
En el otro, se puede ver cómo un animal, quizás un lobo, muerde a lo que parece una oveja sujeta por un personaje. Hay quien lo considera una alegoría del Buen Pastor.
De los tres relieves de Montorio, uno de ellos se encuentra casi completamente gastado, hasta el punto de que parece haber sido picado concienzudamente en toda su superficie salvo en un lado donde aparece una figura humana.

Montorio. Relieve
Otro, de longitud ligeramente mayor que los tres anteriores, nos muestra dos leones afrontados que comparten, como en algunos capiteles, la cabeza.
Montorio. Relieve (leones afrontados)
El último está dividido en tres partes, en cada una de las cuales hay una figura. La de la izquierda porta un báculo, la central hace con la diestra signo de bendecir y la izquierda parece alancear a un demonio en tanto que porta una especie de seta gigante o un mazo.

Montorio. Relieve (tres figuras)
La talla de estos cinco relieves es bastante tosca y su estado de conservación, como ya se ha dicho, deficiente. La mayoría de los estudiosos coinciden en señalar que parecen proceder del mismo conjunto; lo que no está tan claro es de que tipo de conjunto se trata.
Para algunos, como Pérez Carmona, los relieves formarían parte de un desaparecido frontal de altar, lo que parece apoyado por el hecho de que los relieves, en grupos de dos y de tres, sean de dimensiones muy similares; podrían haber estado colocados los dos mayores, que además son los simétricos, en el centro y dos de los menores a cada lado, faltando entonces al menos uno (aunque en el interior de la iglesia de Montorio se conserva algún relieve parecido a estos que no he podido ver).
Otra posibilidad sería que hubieran formado parte de un friso similar al de la iglesia arruinada de Padilla de Arriba, del cual se conservan restos en la propia iglesia y en una casa particular que se asemejan bastante a los que aquí se ven. Esto explicaría quizás mejor que lo anterior el deficiente estado de conservación.




