domingo, 2 de diciembre de 2007

EL "FRONTAL DE MONTORIO - QUINTANA DEL PINO"

Si se visitan las iglesias de Montorio y Quintana del Pino, separadas unos pocos kilómetros una de la otra, no se encuentran en ninguna demasiados elementos románicos: en la primera, tan sólo un conjunto de canecillos reaprovechados y algunos relieves incrustados, en tanto que en Quintana del Pino la iglesia es completamente románica pero de una pobreza extremada.

Lo único que llama la atención de estas dos iglesias son cinco relieves bastante gastados, tres en la primera y dos en la segunda, incrustados en los muros.

Uno de los relieves de Quintana del Pino contiene lo que parece una amalgama de animales y personas en la que algunos han querido ver el Sacrificio de Isaac.

Quintana del Pino. Relieve (¿Sacrificio de Isaac?)

En el otro, se puede ver cómo un animal, quizás un lobo, muerde a lo que parece una oveja sujeta por un personaje. Hay quien lo considera una alegoría del Buen Pastor.

Quintana del Pino. Relieve (¿Buen Pastor?)

De los tres relieves de Montorio, uno de ellos se encuentra casi completamente gastado, hasta el punto de que parece haber sido picado concienzudamente en toda su superficie salvo en un lado donde aparece una figura humana.

Montorio. Relieve

Otro, de longitud ligeramente mayor que los tres anteriores, nos muestra dos leones afrontados que comparten, como en algunos capiteles, la cabeza.

Montorio. Relieve (leones afrontados)

El último está dividido en tres partes, en cada una de las cuales hay una figura. La de la izquierda porta un báculo, la central hace con la diestra signo de bendecir y la izquierda parece alancear a un demonio en tanto que porta una especie de seta gigante o un mazo.

Montorio. Relieve (tres figuras)

La talla de estos cinco relieves es bastante tosca y su estado de conservación, como ya se ha dicho, deficiente. La mayoría de los estudiosos coinciden en señalar que parecen proceder del mismo conjunto; lo que no está tan claro es de que tipo de conjunto se trata.

Para algunos, como Pérez Carmona, los relieves formarían parte de un desaparecido frontal de altar, lo que parece apoyado por el hecho de que los relieves, en grupos de dos y de tres, sean de dimensiones muy similares; podrían haber estado colocados los dos mayores, que además son los simétricos, en el centro y dos de los menores a cada lado, faltando entonces al menos uno (aunque en el interior de la iglesia de Montorio se conserva algún relieve parecido a estos que no he podido ver).

Otra posibilidad sería que hubieran formado parte de un friso similar al de la iglesia arruinada de Padilla de Arriba, del cual se conservan restos en la propia iglesia y en una casa particular que se asemejan bastante a los que aquí se ven. Esto explicaría quizás mejor que lo anterior el deficiente estado de conservación.

viernes, 30 de noviembre de 2007

LOS ORÍGENES DE LA CATEDRAL DE ZAMORA

La catedral de Zamora es una de las primeras y principales obras del románico tardío en España e introduce elementos muy innovadores, como la espectacular cúpula, que luego serán adoptados con mayor o menor éxito en otros lugares, como los cimborrios de Toro y Salamanca, y los arquillos lombardos sobre ménsulas, a menudo lobulados, que aparecen en muchísimas iglesias de la zona y más lejanas.

Muchas veces para explicar la novedad de la cúpula zamorana se hace referencia a su origen bizantino. Sin embargo, aunque esto podría servir como causa última, lo que parece mucho más claro es que sus modelos directos son las iglesias del suroeste de Francia, en particular de las regiones del Poitou y de la Dordoña (antigua región de Périgord).

Por ejemplo, en la iglesia de Notre-Dame-la-Grande de Poitiers se pueden observar, en las torrecillas que flanquean la fachada, cubiertas de escamas muy similares a las zamoranas; y en Saint-Jouin-de-Marne unas torres similares nos muestran los consabidos arquillos "post-lombardos", y la decoracón de dovelas almohadilladas del arco de alguna ventana es idéntica a la de iglesias como Santiago del Burgo (en la ciudad de Zamora).

Pero donde la similitud es más clara es en la torre de Saint-Front de Périgueux, que se muestra aquí según un dibujo del gran arquitecto y restaurador decimonónico Viollet-le-Duc.

Saint-Front de Périgueux. Torre. Dibujo de Viollet-le-Duc

Además de la cubierta de escamas de piedra, que es muy similar en acabado, aunque no en forma, a la de la cúpula y cupulillas de Zamora, están los frontones, elemento muy raro en el Románico, compartidos, con aspecto muy similar, por la base de esta torre y la cúpula zamorana.

Saint-Front de Périgueux. Frontones

Catedral de Zamora. Frontones

Otro elemento en común es el tambor formado por un haz de pequeñas columnas que soporta, en Périgueux, el remate de la torre, y en Zamora las cupulillas que flanquean a la mayor.

Saint-Front de Périgueux. Tambor formado por columnillas.

Catedral de Zamora. Cupulilla. Nótese la similitud en el tambor.

Finalmente, las grandes columnas adosadas que recorren la torre francesa son bastante similares a las de la Portada del Obispo de la construcción española.

Saint-Front de Périgueux. Columnas adosadas

Catedral de Zamora. Portada del obispo con columnas adosadas.

jueves, 29 de noviembre de 2007

EL TORREÓN DE DOÑA URRACA

De entre las muchas fortalezas que hasta el siglo XI se debieron de levantar en las entonces fronterizas tierras de Castilla casi nada queda. Muchas se abandonaron y arruinaron, o fueron destruidas, o reemplazadas por construciones posteriores.

Una de las pocas que han sobrevivido en buen estado se encuentra en la histórica villa de Covarrubias, y se conoce como Torreón de Doña Urraca. Por una vez, parece que el nombre, al menos en la cronología, no está tan mal encaminado, ya que es del siglo X, es decir, de la época de doña Urraca, hija de Garci Fernández y señora de Covarrubias (como comparación, la Virgen de las Batallas (principios del XIII) adjudicada a Fernán González (siglo X), o el sepulcro "de Mudarra", con similar datación).

Covarrubias. Torreón de doña Urraca

Es una torre bastante alta, principalmente de sillería. Su forma es de tronco de pirámide, quizá para hacerla más estable, y le da una apariencia sólida y maciza. Se conserva casi íntegra, estando modificada solo la coronación, que, desmochada, está cubierta con un tejado; además, las ventanas del último piso están protegidas por matacanes del siglo XIV. Al interior, que no se puede visitar, el abovedamiento todavía es el original.

Esta torre es, en definitiva, una de las muestras mejor conservadas de la arquitectura civil/militar prerrománica.

Por otra parte, en Covarrubias queda abundante arquitectura civil que, aunque seguramente la mayoría no sea de la época, da a la población un aspecto medieval muy atractivo.

Covarrubias. Casa de doña Sancha

sábado, 24 de noviembre de 2007

BESTIARIO ROMÁNICO (POSTDATA)

Creía que con las tres entradas anteriores,

Bestiario románico (I)

Bestiario románico (II)

y

Bestiario románico (y III)

había acabado con la lista de animales fantásticos en la escultura románica.

Pero me equivocaba.

Entre los numerosos relieves incrustados en la pared de la iglesia de San Cipriano de Zamora hay una

Hidra: monstruo griego con cuerpo de serpiente y siete cabezas, relacionado con el mito de Heracles, que la mata en uno de sus doce trabajos.

San Cipriano (Zamora): Hidra

BESTIARIO ROMÁNICO (y III)

Esta es la última entrada de la serie del bestiario románico. Las anteriores son:

En este último artículo se habla de los monstruos derivados de la serpiente y de los reptiles en general; todos ellos son representación del pecado, del mal o el diablo mismo. Ha de tenerse en cuenta que aquí las distinciones entre muchas de las bestias son muy difusas, confundiéndose a menudo con facilidad y pudiendo una misma imagen ser interpretada como dos cosa diferentes.

Serpiente: aunque es un animal normal y no particularmente difícil de conocer para la población de la época, se incluye aquí porque cuando se representa en escultura se hace casi siempre con una gran carga simbólica, casi siempre imagen del diablo (según el relato de la expulsión del paraíso, el diablo aparece encarnado en una serpiente). Además, la serpiente simboliza el engaño y la mentira debido a su lengua bífida, frente a la lengua simple (la unidad de la verdad). Aparece en gran cantidad de lugares, aislada o formando parte de una escena (por ejemplo, luchando contra un caballero que es imagen del bien).

Soto de Bureba. Serpiente

Dragón: es una gran serpiente alada, fuerte y poderosa, con dos o cuatro patas, y a veces con partes del cuerpo emplumadas. En el Cristianismo también se identifica directamente con el diablo, empleándose la misma palabra para designar a ambos (como en la expresión benedictina non Draco sit mihi dux, Crux Sancta sit mihi lux, es decir, "que el Demonio no sea mi guía, que la Santa Cruz sea mi luz"). La palabra "dragón" es muy general y engloba a muchas criaturas similares como el basilisco, la anfisbena y la cocatriz.

Son excelentes las representaciones de dragones de las portadas de Abajas (en la imagen) y Soto de Bureba.

Abajas. Dragones entrelazados

Basilisco: llamado "rey de las serpientes", esta extraña criatura de mirada mortífera estaba formada por una serpiente alada con patas y cabeza de gallo; simbolizaba, como las demás variantes del dragón o de la serpiente, el pecado o el diablo. En algunos casos su cola, como en la anfisbena, estaba rematada en otra cabeza.

Soto de Bureba. Basilisco

Anfisbena: es, en los casos más sencillos, una serpiente rematada en cada extremo por una cabeza. Posteriormente, en la Edad Media, se añaden a su imagen alas con plumas y patas de gallos, llegándose a un animal bastante parecido al basilisco, lo que dificulta su distinción de aquel, siendo en cualquier caso los poco abundantes en la escultura románica. Parecen anfisbenas de este segundo tipo, aunque podrían ser también basiliscos, los monstruos representados en la portada de Arcos de la Llana.

Arcos de la Llana. Anfisbenas (o basiliscos)

Cocatriz: se trata de un gallo con cola de serpiente, muy similar al basilisco, con el que a menudo no se hace distinción (pero a la cocatriz nunca se le atribuye una cabeza enla cola), y que tiene el mismo poder de matar con la mirada. Aquí se muestra otro ejemplo de Soto de Bureba de una cocatriz, que también puede ser un basilisco.

Soto de Bureba. Cocatriz (o basilisco)